Cádiz está demostrando ser una región puntera en la elaboración de vinos tranquilos, desmarcándose de la etiqueta de “sólo vinos generosos”.

Este vino rosado elaborado por los jóvenes Rocío Áspera y Alejandro Narvaéz es un 100% Cabernet Sauvignon cultivado según la práctica de agricultura ecológica que respeta y potencia la fruta y que demuestra que puede y debe haber complejidad en este tipo de vinos: