Porque ya es la quinta añada que catamos de este vino y a lo largo de estos seis años ha afianzado su identidad demostrando que su finura, elegancia y desenvoltura no es fruto de ningún azar ni de ninguna eventualidad climatológica

Pincha a continuación que te damos razones para que lo pruebes si todavía no lo has hecho, o para que disfrutes con esta añada que está para quedarse y evolucionar muy positivamente: