Sometimos al Parañy 2019 a la prueba del tiempo, esa prueba que desvela la esencia del vino, que desnuda de adornos su personalidad. Y en estos 12 meses, este gran cariñena ha crecido en belleza, en complejidad y profundidad.

Si conseguís encontrar alguna de las 292 unidades embotelladas, no lo dudéis, porque está en un momento maravilloso y porque además, no sabemos cuál será la próxima añada de Parañy.

Pon una botella de Parañy en tu mesa y cualquier cosa con la que lo acompañes se convertirá en algo delicioso, porque este vino en lugar de acompañar la comida, es la comida la que lo acompaña a él.