¿Cómo definir el espíritu mediterráneo de luz, alegría y simpatía? Con estas tres letras de tres uvas: B de Bonicaire, B de Bobal y M de Monastrell, que Toni Beneito ha sabido combinar con maestría para obtener un vino de apariencia juvenil pero que esconde una complejidad subyacente que te va a enamorar.
Fácil de beber, va a seducir a cualquiera que lo pruebe, entendido del vino o no, pero no nos engañemos, bajo la superficie se esconde un vino serio y adulto, con hechuras de «vino fino» que desplegará con el transcurso del tiempo.
