Volvimos de las vacaciones con las pilas cargadas y parece que los vinos también, porque siendo de estilos totalmente diferentes, tenían una característica común, sus ganas de agradar y su compromiso con el territorio.

Dos blancos y tres tintos productos de elaboraciones muy dispares, partiendo de uvas que no han coincidido en ninguno de ellos, lo que animó la sesión y nos permitió jugar que es lo que más nos gusta hacer cuando nos reunimos para catar.

Ya están las notas así que coged algo para apuntar lo que os contaremos sobre ellos:

©VinObjetivo – Octubre 2025


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