Ya conocíamos dos de los tres vinos de Mas de Sella y nos hacía especial ilusión visitar la bodega porque sabíamos que allí íbamos a descubrir los secretos que eran el 50% de la clave de su calidad.

El otro 50% es sin duda la finca, situada a 1.000 metros de altitud pero a menos de 10 minutos del Mar Mediterráneo, pero eso es otra historia que os contaremos en otra ocasión.

Hoy queremos que nos acompañéis adonde el mosto se hace vino, crece madura y florece en toda su belleza

Visitamos Mas de Sella