Y los cinco vinos que se sometieron a examen en el mes de febrero lo hicieron, y no porque no nos esperábamos que fueran de gran calidad, que eso ya lo teníamos muy claro, sino porque demostraron que hay muy buena materia prima para evolucionar en nuestro país.

Vinos con un mínimo de tres años de edad, evidenciaron que cumplir años no es sinónimo de pérdida de frescura y frutosidad y confirmaron que tanto blancos como tintos se merecen un lugar destacado en nuestra vinoteca y no apresurar su consumo.

¡Dejadles volar! Que lo harán y alto:

©VinObjetivo – Marzo 2026


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