Y de ahí el nombre de su proyecto: Sentencia Bodegas y Viñedos.

La viña la había plantado su abuelo materno, pero las circunstancias habían cambiado mucho desde entonces y esas viejísimas cepas de bobal no resultaban rentables en el contexto de principios del siglo XX.

Hoy os proponemos que conozcáis la historia de Alberto Pedrón, de su determinación por salvar este patrimonio vitivinícola de incalculable valor: