Hoy queremos que cambiéis vuestra idea del vino dulce con este Ariyanas Tinto Dulce Davis 2017.

Al contrario que otros, no solo no es pesado sino que es ligero, grácil y vibrante, no sólo no es empalagoso sino que su acidez te hace salivar y querer beber más.

Es fresco, es frutal, es… adictivo: