Hoy viajamos al norte, a la montaña, a la localidad pre-pirenaica de Hoya de Huesca.

En este entorno difícil, duro y extremo, Alex Ascaso de Bodega Edra ha retomado el cultivo de la variedad syrah y ha conseguido un resultado sorprendente y delicioso, nada que ver con los rosados a los que estamos habituados: