Hoy os traemos un vino que nos sedujo y atrapó en la última cata del año, con su creciente complejidad dentro de un perfil clásico, con intensidad pero sin perder nunca su hermoso equilibrio.

Va a ser el príncipe azul de las carnes rojas más finas y elegantes, pero su intensidad y potencia lo confirman como acompañante leal de las carnes maduradas, de los asados y de las parrillas.