La variedad tempranillo blanco fue descubierta a finales de la década de los 80 en La Rioja cuando unos racimos de tempranillo tinto se habían mantenido en blanco, sin mutar a tinto.

Desde entonces, se ha investigado y explorado mucho esta variedad. Hoy nos sentimos muy contentos de traeros un excelente ejemplo de lo mucho que puede dar de sí: