Hoy os queremos mostrar uno de los proyectos más auténticos con los que nos hemos cruzado en VinObjetivo: dos hermanos, viñas viejas heredadas que plantaron sus tatarabuelos y una obsesión, que sola y únicamente hable la uva.

Viaja a la Manchuela más pura de la mano de los hermanos López Orozco y descubre la belleza de la sinceridad de la tierra hecha vino: