La larga crianza es una de las señas de identidad de los vinos de Rioja pero saber entender esta larga crianza desde la perspectiva del siglo XXI es una de los rasgos más característicos de Bodegas Valdemar.

Este Conde Valdemar Reserva 2011 es un perfecto ejemplo de cómo una prolongada crianza de 27 meses no implica la desaparición de su fruta y sí aporta una alta complejidad, versatilidad gastronómica y potencial de guarda