Para que un vino pueda contar con la ansiada certificación de Vino de Pago, tiene que demostrar que las características del pago (finca, parcela) del que proviene son realmente singulares y que la uva que allí se cultiva es de la más alta calidad.

Bodegas Arzuaga Navarro ha logrado esta certificación para uno de sus vinos con mayor personalidad, el vino Pago Florentino. Mara Funes Rivas os cuenta porqué este vino es diferente a cualquier otro y cómo disfrutar al máximo con él.