El vino Chuzos de Punta 2017 puede inducir a engaño. Es tan delicioso e increíblemente fácil de beber que nadie diría que proviene de unas cepas plantadas en terrazas que pueden llegar a tener 45º de inclinación, en la Ribera del Sil, en plena Ribeira Sacra.

Allí donde la única vendimia posible es manual y la uva sólo se puede transportar en pequeñas cajas y mediante raíles, crecen unas bayas de mencía aromáticas, sabrosas y crujientes: