En la añada 2018 de este emblemático vino de la bodega icónica del Garraf Finca Viladellops la fruta y la suavidad en el tacto tienen más protagonismo que nunca antes, si cabe.

La garnacha se apodera de más del 95% del vino, se descartan los remontados y se utiliza “el pisage” para suavizar la nobleza de su tanino, tanino de piel, tanino de hollejo.

Un vino que se crece con aireación, cuya fruta va aumentando exponencialmente, vivo, fresco y sabroso que combina prácticamente con cualquier comida ¡Un auténtico comodín!