Roques Negres es pasión en estado puro

➡️ Roques Negres nace para recuperar la tradición vitivinícola de la zona de Les Useres. Nuestra filosofía es hacer llegar al consumidor, al enamorado del vino, vinos representativos del lugar del que proceden

➡️ Tenemos una formación muy frecuente y muy usual: la formación del día a día, de la pasión, de la calle, de la vida. Es el ver, contemplar, analizar y sacar conclusiones de lo que hacemos, de lo que sale bien, de lo que sale mal

➡️ A veces nos resulta muy difícil transmitir a gente de campo que no tiene la motivación que tienes tú, el porqué de trabajar la viña de una manera, el porqué de hacer que la producción de la viña sea más baja cuando puede ser más alta, el porqué ahora hay que hacer estos trabajos si aparentemente lo único que hacen es reducir la producción

➡️ Las tendencias de los mercados y de los elaboradores van en paralelo a la nuestra: hacer vinos fáciles, pero al mismo tiempo con su complejidad, que me aporten algo, que me enseñen algo nuevo, que me hagan sentir

➡️ Para beber cuando uno tiene sed, puede beber agua. Cuando uno elige beber vino es porque busca algo más y cuando buscas algo más, creo en los vinos de Castellón, de Valencia, bueno en España casi de cualquier parte

➡️ Los jóvenes están condenados a entenderse con el vino. Hacemos lo que nos gusta, y lo hacemos porque nos gusta y nuestra intención es que guste, que guste a todo aquel que pase por nuestro entorno

➡️ El mundo del vino es muy complejo y nosotros pretendemos hacer de ese mundo complejo, una información clara. Una aproximación sencilla para que los aficionados, los no aficionados, los enófilos, los no enófilos, se acerquen al mundo del vino, al mundo rural, al mundo de la tierra, al mundo de la cosecha. Al final del día la calidad la define el «me gusta o no me gusta” del cliente final

➡️ En muchas de tus preguntas has buscado que te transmitamos nuestro sentimiento y nuestro sentimiento es ése, esto no es pura ciencia transmisible, esto es pura ciencia apasionada. 

Ir directamente a los vinos

Les Useres en el interior de Castellón

Para entender el proyecto Roques Negres, forzosamente nos tenemos que trasladar a la comarca de Les Useres en el interior de Castellón, pieza fundamental y de alguna manera detonante de su nacimiento.

Viajamos a un enclave lleno de historia y tradición con la majestuosidad del Peñagolosa de fondo, de la mano de Antonio (Toni) Albiñana, uno de sus socios fundadores y una fuerza de la naturaleza desatada por la pasión que siente hacia todo lo que significa esta aventura:

… La sombra de tradiciones como Els Peregrins de Les Useres hacen del entorno en el que tenemos la suerte de trabajar, un privilegio. El terreno pedregoso y calizo proveniente de la cercana Rambla de la Viuda, da carácter a nuestros vinos proveyéndolos de una mineralidad característica de la zona.

Toni Albiñana – Roques Negres

Háblanos de esa tradición, de esa cultura agrícola

Estamos en un lugar donde se ha llevado a cabo una agricultura de subsistencia, no hay grandes parcelas, no hay grandes terrenos. Se basa en la economía de la agricultura mediterránea que es una agricultura común a todo el arco mediterráneo, desde Tarragona a Murcia prácticamente, aunque allí tienen más presencia los regadíos.

En esta agricultura predomina el algarrobo, el aceite, la vid y el almendro. Son las cuatro patas de una agricultura que permanece desde la época de los romanos e incluso anterior a ellos. En cualquier punto de este territorio mediterráneo encontramos la misma distribución de productos, salvo las reconversiones a regadío con naranjos, con khakis y con aguacates ahora.

Mantener y revalorizar esa agricultura de territorio interior y compartir y desarrollar la cultura del vino a través de nuestra pequeña empresa

Pasión

Los que ya nos conocéis y seguís, sabéis la importancia que le otorgamos a vivir el mundo del vino desde la infancia, porque hemos comprobado que quien se cría con vino a su alrededor, posteriormente lo tiene muy difícil para no crearlo.

Desde el primer momento que conocimos a Toni (pre)sentimos que la profunda pasión que imprime en todo aquello que acomete en relación con el proyecto Roques Negres venía de lejos…

¿Cuándo se produjo tu primer contacto con el vino?

Yo nací y crecí en el campo, en el municipio de L’Ollería dentro de la comarca de la Vall de Albaida. Aunque fundamentalmente era un pueblo industrial, la agricultura estaba muy presente: olivos (había también 3 o 4 almazaras) algarroba y viña. Posteriormente se realizaron plantaciones de almendros y de árboles frutales.

Ahora la agricultura es algo más bien anecdótico excepto algunos proyectos aislados, pero hace unos 50 años, cuando yo nací más o menos, había tres o cuatro bodegas elaboradoras de vino. Yo me crié en este entorno, y aunque en mi infancia no tuve una relación directa con el mundo de la viña mis abuelos sí la tuvieron y cuando tocaba, ibas a ayudar en vendimia. Siempre me ha atraído el campo.

El vino era una actividad en la que participaba. En mi casa mi padre era un aficionado a beber vino, a tener vino en la mesa siempre a disposición de cualquier comensal que pudiera aparecer por la puerta que además siempre era bienvenido. Lo importante del vino en sus distintas formas, embotellado o a granel, era que halagara al paladar y que redondeara una comida importante.

Para mí el campo, la vid y el vino, es pasión y todo lo demás es beber.

Luego, siempre he sido aficionado a probar vinos, de distintos territorios, a disfrutar de la enología dentro de lo posible y cuando en el año 1999 tuve la oportunidad de conocer a Paco (Francisco Salvador) y me propuso poner en marcha esta pequeña aventura, la verdad es que no supe decir que no, no quise decir que no, y no me arrepiento de no haber dicho que no.

El nacimiento de Roques Negres

Roques Negres nace para recuperar la tradición vitivinícola de la zona de Les Useres, aprovechando las plantaciones que Francisco Salvador tiene en la comarca y dando un cambio a la estrategia habitual de la zona que era hacer vinos a granel, en definitiva.

¿Quién conforma Roques Negres?

Juan Carlos Pavía, enólogo. Jaime Salvador y David Salvador que son los hijos de Francisco (Paco) Salvador y yo que soy Antonio (Toni) Albiñana.

¿En qué momento decidís crear la bodega?

Se decide poner en marcha esta aventura y arrancar en fase de pruebas entre los años 1999 y 2000. Como estructura empresarial se consolidó unos 4 o 5 años después, en el 2005, 2006.

¿Cuál fue el detonante?

El detonante no es más que la pretensión y la voluntad de Francisco Salvador (Paco) de aunar el conocimiento, la pasión y el esfuerzo de nosotros tres y sus hijos, para cambiar la estructura de sus viñedos, cambiar el destino al que iban abocadas las producciones de sus viñedos y darle la forma que esa pasión por la tierra que él tenía y sigue teniendo, tuviera algo más allá que la producción de vino a granel.

Francisco Salvador (Paco) me propone hacer un poco de palanca para proponer a Juan Carlos -ya que éramos amigos por los dos lados- la creación de este proyecto, puesto que él era el que mayor formación tenía en la materia.

¿De dónde viene el nombre Roques Negres?

Viene de una zona concreta del término municipal de Les Useres. No fue el primero que barajamos, algunos no se podían elegir porque estaban protegidos por alguna reglamentación y otros porque ya habían sido elegidos por otros.

Pero nos pareció que aparte de ser de la zona, aportaba contundencia, expresión, la fuerza que nosotros buscábamos.

El campo: el origen y el culpable de todo

Háblame de la zona donde se encuentran vuestras viñas y su tradición

Nuestras viñas crecen en una zona vitivinícola de tradición centenaria, en la que tanto la pasión por la tierra como por la elaboración de vinos, y cómo no, la pasión por tomarlos, ha sido tradicionalmente muy importante. El terreno es gravoso, con piedra suelta y grava de río procedente de la próxima Rambla de la Viuda, con un poco de aluvión de las crecidas.

Desgraciadamente en los últimos años este consumo ha decaído como en todo el conjunto de España pero en esta zona no se apostó por potenciar y embotellar con calidad, sino por arrancar, por lo que poco a poco ese registro de la viticultura dentro del organigrama agrícola de la zona empezó a desaparecer.

La familia de Paco Salvador ha estado involucrada en la elaboración de vinos desde hace más de cien años, pero en un primer momento su destino fue algo que para las nuevas generaciones es desconocido: el vino a granel. Aunque a nivel general hay vinos embotellados de hace 100 años, el embotellado y el desarrollo del producto de más calidad con el objetivo de que los vinos aguanten en el tiempo, es relativamente reciente.

¿Con cuántas Ha de viñedo trabajáis?

7,5 Ha en total. Actualmente 3,5 se encuentran en producción y con las otras 4 empezaremos las primeras elaboraciones entre la temporada 2022 y el 2023. Viña vieja hay muy poquita, 1 Ha de macabeo con una producción relativamente baja y de mucha calidad. Tenemos otra variedad pero muy poca, sólo 0,5 Ha: tempranillo. Aquí nos da pocas alegrías, su presencia es anecdótica dentro de nuestros vinos, está en fase de stand-by.

El resto lo plantamos todo nosotros en los últimos 15 años: garnacha tinta, syrah y monastrell. Estamos hablando de viña joven que no es sinónimo de baja calidad. Recuerdo una frase de un enólogo que nos asesoró durante un tiempo que me sorprendió, y que es parte de la escuela de la vida de la que vas aprendiendo

Con este vino se demuestra que no sólo de viñas viejas sale buen vino.

Estábamos hablando de un vino de unas cepas que creo que entonces tenían 5 ó 6 años pero trabajadas con rigor y con pasión, buscando un objetivo. Unas viñas que en estos últimos años nos han dado unos vinos que en mayor o menor medida, nos sorprenden por su calidad y al final del día la calidad la define el «me gusta o no me gusta» del cliente final.

El año pasado plantamos 0,8 Ha de monastrell y entre 0,8 y 1 Ha de garnacha blanca con el fin de ampliar nuestro abanico de trabajo, nuestras posibilidades. Siempre utilizando variedades muy mediterráneas, con una implantación, una historia a lo largo de los tiempos. Por ejemplo la recuperación de la garnacha blanca, que se utiliza muy poco en nuestra comarca. Creemos que puede aportar, diferenciar nuestros vinos a mejor, darles un punto de calidad, de expresividad, de expresión de la tierra.

¿Cuáles son las condiciones climáticas en las que crecen?

Ahora llevamos un par de años o tres con una persistencia de lluvias en los meses de enero-febrero a mayo-junio muy importante. Nos ha provocado enfermedades y como consecuencia, problemas en viñedo. No es lo habitual, pero el clima mediterráneo tiene estos picos de sierra y además todo cambia de un año para otro.

Hemos tenido periodos de sequía, de 9-10 meses sin llover prácticamente, a meses o años en los que, por ejemplo el año pasado, cayeron unos 400-500 l/m2 en dos meses: febrero y marzo. Hace tres años, cuando llegó el mes de abril, llevábamos 600 l/m2 desde enero.

En general son zonas de pluviometría media pero, como sabéis, en las que se dan los temporales de danas y de gotas frías. Todo esto trae bastantes problemas y condiciona en gran medida la producción de los vinos.

Hay que trabajar con el viñedo teniendo en cuenta las condiciones de cada día.

Tenemos inviernos fríos, con noches frías pero los días bastante templados. Por el contrario, tenemos veranos con noches llevaderas y días de mucho calor, con temperaturas que alcanzan los 35-36 y hasta a veces los 38-40ºC, con una presencia de vientos bastante acusada.

Hay temporadas de vientos que actúan sobre la agricultura de manera importante, no siempre es el mes de marzo, el típico sino a lo largo del otoño, en el que también hay un periodo importante.

¿Cómo veis y realizáis vuestra viticultura?

Es un tema complejo y difícil de transmitir, porque la técnica, la ciencia y el trabajo de campo básico es relativamente fácil: hay que arar, hay que sulfatar… Pero hay que tener cuidado porque hay expertos, ingenieros que te aconsejan una cosa y otros, otra: … sulfata con esto, sulfata con eso, trata con lo de más allá, haz este tipo de agricultura…

Y aunque parezca fácil para nosotros es muy complicado por nuestro desconocimiento. No estamos unidos al tractor todos los días, no es nuestro trabajo y no podemos abandonar lo que nos da de comer.

A veces nos resulta muy difícil transmitir a gente de campo que no tiene la motivación que tienes tú, el porqué de trabajar la viña de una manera, el porqué de hacer que la producción de la viña sea más baja cuando puede ser más alta, el porqué ahora hay que hacer estos trabajos si aparentemente lo único que hacen es reducir la producción.

El labrador tradicional siempre se ha centrado en la producción, en el volumen. Nosotros lo que potenciamos es la calidad de la uva.

Si tenemos una planta sana, tendremos una uva sana y si tenemos una uva sana y en producción adecuada y equilibrada, tendremos un mosto excelente. Y si tenemos un mosto excelente y lo hacemos bien, tendremos un vino impresionante. Y si tenemos un vino impresionante, a la gente le gustará. Nunca será el 100% pero estoy convencido de que es el camino y que es el circuito.

Profundicemos en las personas

De momento ninguno de los integrantes del proyecto Roques Negres se puede dedicar enteramente a él. Juan Carlos ejerce de farmaceútico en Castellón. Jaime y David Salvador son agentes y asesores de seguros también en Castellón, que era el negocio familiar de Francisco Salvador. Y Antonio Albiñana, ejerce también de farmaceútico en la provincia de Valencia

¿Qué formación tenéis con relación al vino? Y no me refiero únicamente a la académica

El único que tiene una formación reglada es Juan Carlos, que cuando acabó Farmacia se trasladó a Madrid donde cursó un máster de enología.

Los demás, la mayoría tenemos una formación creo que muy frecuente y muy usual: la formación del día a día, la formación de la pasión, la formación de la calle, la formación de la vida. Es el ver, contemplar, analizar y sacar conclusiones de lo que hacemos, de lo que sale bien, de lo que sale mal.

En mi caso además, mi formación universitaria también incluía una parte química, reglada, que es muy compatible con la de enología, pero es únicamente técnica. Es más pasión, ilusión y experimentación que otra cosa.

Juan Carlos Pavía a la izquierda y Toni Albiñana a la derecha

¿De qué tareas se encarga cada uno dentro del proyecto Roques Negres?

De los controles, gestiones, y estar al tanto de lo que hay que hacer y por qué, tanto en bodega como en viñedo, se encarga Juan Carlos. Yo cogí -aunque no por asignación- la parte de márketing, de ventas, la parte comercial, la parte más lúdico-festiva.

Pero no hay una distribución muy exacta porque todos acabamos haciendo un poquito de todo. Al final del día y al ser para todos nuestra segunda actividad, la división de funciones no está tan rígidamente establecida como a lo mejor debería de estar.

El generador y el transmisor de la idea soy yo. El trabajo en bodega de elaboración, de embotellado, es de todos, aunque el control evidentemente es de Juan Carlos.

El trabajo en el campo normalmente lo tenemos contratado pero como a Juan Carlos y a mí nos gusta mucho, acabamos haciendo algunos trabajos de poda y de control en viñedo. Jaime y David participan en las catas y en las visitas a bodega.

En bodega

…La misión de nuestra bodega no está únicamente encaminada a la realización de vinos de calidad sino a transmitir y dar a conocer los valores culturales de nuestra tierra y sus gentes

¿Cómo definirías vuestra filosofía de elaboración?

En la elaboración utilizamos los procesos tecnológicamente más actualizados sin ser vanguardistas. Me explico, utilizamos la tecnología al alcance de cualquier bodega: el acero inoxidable, depósitos, una parte siempre llenos, depósitos de cuba normales, prensa neumática en lugar de una prensa tradicional porque la extracción es más homogénea…

¿Qué lugar ocupa en ella la tecnología?

Dentro del tamaño de nuestra humilde bodega, la tecnología ocupa el espacio que debe ocupar, sin más.

¿Cuánto apostamos en la tecnología? Evidentemente lo que podemos. Estamos convencidos de que nos aporta menos cosas negativas que puedan venir del campo, de la uva y del raspón, y de las pepitas.

¿Cuál fue el primer vino Roques Negres?

Si no recuerdo mal fue un vino con monastrell y syrah, con una etiqueta que no hemos vuelto a utilizar

¿Cuándo y por qué surgieron los demás?

Los demás surgen por la madurez que adquiere el proyecto, porque se realizan nuevas plantaciones y porque intentamos sacar el máximo rendimiento en cuanto a calidad de nuestros vinos.

Tenemos un vino tinto joven que además es muy asequible. Por otro lado y como te comentaba antes, teníamos una viña vieja de macabeo que no se utilizaba, pero observamos que el producto era suficientemente bueno para elaborar un blanco interesante. Y luego el syrah con 6 meses de barrica, que evidentemente era la evolución natural de los anteriores.

Los vinos de Roques Negres bajo la lupa de VinObjetivo

Roques Negres Francisco Salvador 2018

Evaluado en video-cata

Roques Negres Syrah 2018

Evaluado en cata a ciegas

Tenemos previsto la elaboración de más vinos pero siempre estamos a expensas de que la calidad de la uva y de que, tras el proceso de fermentación, esos vinos tengan la calidad que nosotros buscamos.

Con la nueva plantación de garnacha blanca, vamos a apostar por un par de novedades por lo que nuestra gama de blancos se conformaría por tres vinos. Pensamos que los vinos blancos y los vinos rosados -aparte de los tintos- son, por su carácter plenamente mediterráneo y su facilidad, vinos de presente, y muy, muy de futuro.

📖 Conoce su historia

Me interesa mucho la gama Les Mares

Les Mares son actualmente dos vinos:

Un blanc-de-noir* que nace al observar esa garnacha nuestra de la que siempre nos quejábamos, una garnacha muy fresca pero con muy baja capa de color -esas cosas no siempre son malas-. El hecho de tener una variedad de uva que te da muy poca intensidad de color y que esa poca intensidad te cuesta mucho sacarla, me dio la idea de que era la uva perfecta para elaborar un *vino blanco a partir de una uva tinta.

A partir de ahí lo comentamos Juan Carlos, su hijo y yo, y los otros socios. Hacemos pruebas, lo vemos viable, y creo que tenemos un vino fantástico.

El otro vino estupendo que procede de esa madre que es la garnacha, ya lo elaborábamos con anterioridad, aunque el proceso con el que lo hacemos actualmente es distinto. Es el rosado, un vino rosado de muy poco color pero una intensidad de aromas y sabor creo que espectacular, y una finura súper interesante.

Y no descartamos que esa garnacha baja en color, al final nos dé otro vino de Les Mares que sea el tinto de la garnacha. Hemos cerrado un círculo sobre esa viña, sobre esa parcela y creo que estaría muy interesante como colofón. Evidentemente no va a ser el hermano díscolo de los otros dos, sino que será una continuidad. Un vino creo que fresco, intenso y súper, súper agradable.



Les Mares (Las Madres) es un nombre precioso ¿Cómo se os ocurrió?

El nombre de Les Mares… No puedo evitar emocionarme mucho cuando lo tengo que explicar… Es nuestro reconocimiento a nuestras madres, nuestro reconocimiento a aquéllas que nos dieron el ser, un brindis por nuestras madres que tanto nos dieron.

El nombre estaba previsto y estaba prácticamente claro, pero, justo el año de la primera vendimia coincidió con el fallecimiento de mi madre, con lo cual, si podía haber alguna duda, quedó totalmente disipada. Creo que Les Mares (Las Madres) dice mucho y lo dice además en lengua valenciana que para muchas cosas aporta ese poquito más de contundencia.

Está dedicado a las madres, a las nuestras y a todas las madres. Tenemos una madre que es nuestra viña de garnacha con tres hijos, cada uno de ellos es totalmente distinto y que aporta algo nuevo al mundo del vino.

Daros a conocer

Visitas a la bodega

¿Aceptáis visitas o hacéis actividades de eno-turismo?

Sí y pensamos que a futuro va a tener una gran importancia dentro de la bodega dado que nuestra estructura es pequeña y es un mecanismo de divulgación excelente para acercar el vino, la comarca, la tierra … a todo aquél que esté dispuesto a aprender sobre vinos.

Por un lado hacemos una visita con cata probando todos los vinos de la bodega disponibles en ese momento seguido por una pequeña visita a las plantaciones para ubicarnos y anclar el suelo que pisamos y donde crece nuestra viña.

Por el otro, también estamos dentro de un proyecto en el que participamos de turismo enológico con autocaravanas, que lo que hace es dar cobijo, una ubicación a esta gente que cada vez más se mueve en caravana y que puede acampar teniendo servicios en las instalaciones de la bodega o en sus alrededores. 

El papel de Internet y la difusión digital

¿Qué importancia le otorgáis al reconocimiento de marca para el posicionamiento de vuestros vinos?

La gente prueba nuestros vinos y a menudo repite, pero ocurre que el cliente no se queda con la copla de las variedades, la elaboración, el origen…

El que se reconozca la marca, el que se diga Roques Negres y la gente empiece a pensar en vino, empiece a pensar en vino de Castellón, para nosotros es muy importante. Es un trabajo largo, tedioso pero que dará su fruto más pronto que tarde. 

¿Qué papel creéis que juega Internet y las redes sociales para la divulgación de vuestros proyectos?

La aparición en redes sociales de nuestros proyectos, nuestros acontecimientos, esos momentos de vendimia, nos facilita su transmisión al cliente que no lo puede ver, él no ha podido estar pero tú se lo estás contando ¡es importantísimo!

La web también, las visitas aumentan más y más, cada vez hay más interés. Entonces en Internet y redes, a full.

Presente y futuro

¿Cómo veis vuestro futuro en el contexto regional y nacional?

Aunque últimamente se habla mucho de los vinos de Castellón, es complejo y complicado que el sector, especialmente la distribución, apueste por estas bodegas pequeñas. Cuesta mucho encontrar el nicho, ese partner que crea en ti.

Por otro lado está la restauración. Hay una parte que evidentemente apuesta por todo lo novedoso, por todo lo valenciano y por todo lo de la comunidad, sin embargo hay otra parte a la que se le hace un poquito más cuesta arriba, pero eso nos pasa todavía yo creo que a todos. Ten en cuenta que por ejemplo en Castellón, no hay ningún restaurante en el que falte Rioja o Ribera y sin embargo, hay muchísimos en los que ni siquiera hay un vino de Castellón.

Pero al final, todo se consigue, todo llega. Hay una nueva generación que quizás va a vivir los vinos de otra manera, que los va a disfrutar de otra manera, y que va a pedir, como ya muchos hacemos, aquello que se cría cerca de donde estoy en ese momento.

Me refiero a que por ejemplo, yo soy una persona que si voy a Andalucía, tomo vinos andaluces, si voy a Rioja, tomo Riojas y si voy a Cáceres, pues tomo Tierra de Barros.

Yo creo que es indudable que los vinos de Castellón están recibiendo más atención que nunca ¿A qué creéis que es debido?

Sí, yo pienso que los vinos de Castellón cada vez están teniendo un poquito más de resalte, de presencia, en algunos sitios. Creo que más dentro de la gente del sector y del consumidor final. Siempre es muy de agradecer la respuesta de mucha restauración pero creo que es una de las cosas que nos falta, nos falta mucho.

No obstante dentro del sector y dentro de los que os dedicáis a redes y a catar, siempre estáis muy al día, os gusta probarlo todo. Aparte de que se están haciendo cosas muy interesantes, pues es lo novedoso y lo novedoso llama la atención y apetece

¿Creéis que ha cambiado la opinión que tiene sobre la región el consumidor medio? Si la respuesta es sí ¿de qué manera y por qué razón en vuestra opinión?

Sí, creemos que ha cambiado la opinión que tiene el consumidor medio sobre los vinos de la Comunidad Valenciana y los de la región castellonense más concretamente.

El consumidor medio creo que actualmente es un consumidor más joven, un consumidor que ha cambiado un poco sus conceptos tradicionales. Las tendencias de los mercados y de los elaboradores van en paralelo a la nuestra: hacer vinos fáciles, pero al mismo tiempo con su complejidad, que me aporten algo, que me enseñen algo nuevo, que me hagan sentir.

Cuando asociamos ese sentir al territorio, a las tradiciones, al resto de la gastronomía, hace que cada vez más la gente no sólo es que esté dispuesta a probarlos sino que al mismo tiempo los pide con relativa frecuencia. El primer paso es que no te digan que no, y el siguiente paso es que te busquen.

Para mucho consumidor estamos en la fase de que te busquen, ya nos buscan, ya hay mucha gente a la expectativa de nuevas añadas, con mucho interés por probar lo nuevo,

Yo creo que ha cambiado y ha cambiado a mucho mejor. 

¿Cómo veis vuestro futuro a corto y medio plazo? 

Nuestro futuro a corto es establizarnos y conseguir una continuidad, mejorar la presencia en el mercado, y seguir trabajando lo que nos gusta y cómo nos gusta.

Pienso que nos puede ir muy bien y, si no nos dormimos, y, si somos respetuosos, y, si hacemos las cosas como hay que hacerlas, a medio plazo podemos estar todavía mejor, y cuando digo muy bien me refiero a estar muy bien considerados, bien ubicados en el mercado.

Aunque no te creas que esto es nuestro objetivo primordial, a mí, lo que más me gusta, es ver la cara de la gente cuando prueba un vino nuestro porque no lo ha probado nunca, y te digo que tenemos vinos que sobre todo, sorprenden y que sorprenden para bien, para muy bien.

Hay que diferenciar al consumidor de vino. Una gran parte es conservadora y lo será toda la vida. Luego hay otra parte que si el vino es barato piensan que es básico y que no les aporta nada. Afortunadamente hay una parte, una parte muy importante, que lo que les gusta son las novedades.

A mí me gusta ese tipo de cliente a quien les gusta las novedades, un consumidor de vino que puede probar 100 vinos a lo largo del año, pero de algunos repiten y eso es lo más importante. Gente que le gusta probar, probar y probar.

¿Consideráis que el vino debe ir siempre acompañado de comida o hay espacio para el consumo social de vino como el de cerveza?

Salvo que te lo tomes para que parezca que te bufas menos, yo creo que el consumo social de vino ocurrirá: El vino de terraza, las tardes de Valencia…

La cerveza está muy buena, fenomenal, fantástica, pero el vino está exquisito, delicioso. El vino creo que te aporta muchas cosas que no te aporta la cerveza y yo soy consumidor de cerveza, un buen vino claro, pero cuando digo buen vino ¿quién va a poner el estándar de qué es o no un buen vino? No recuerdo a quién se lo escuché o si yo lo había dicho ya antes pero desde luego lo siento y estoy convencido de que: …hay un vino para cada momento y un momento para cada vino.

Y eso también es un poco parte de nuestra filosofía: vinos fáciles, vinos que aporten, vinos que transmitan, vinos que den conversación, vinos que reúnan a gente… Los vinos son, más que para beber, para disfrutar.

Para beber cuando uno tiene sed, puede beber agua. Cuando uno elige beber vino es porque busca algo más y cuando buscas algo más, creo en los vinos de Castellón, de Valencia, bueno en España casi de cualquier parte.

¿Creéis que los jóvenes pueden desarrollar interés por el mundo del vino?

Los jóvenes desarrollarán interés por el mundo del vino, sin ninguna duda todo es cuestión muchas veces de educar el paladar. Uno no bebe vino porque tiene sed, uno bebe vino porque tiene muchas cosas alrededor, uno no va al mejor restaurante de Valencia porque tiene hambre, uno va al mejor restaurante de Valencia porque busca algo más.

Para alimentarse y saciar la sed hay muchas maneras.

Esos jóvenes que poco a poco acaban llegando a ese nivel en el que tienen poder adquisitivo, en el que empiezan a pensar que hay algo mejor que emborracharse, que pasan de los alcoholes blancos al mundo del vino… Eso ocurre y va a ocurrir siempre.

También alguien dijo en un momento… ¡Bendito Lambrusco! Y yo añadiría ¡Bendito vino con Casera! ¿Por qué? Porque la introducción al mundo del vino, salvo que tengas una intencionalidad directa, muchas veces es casual y es casual porque pruebo cosas que me motivan, y muchas veces empiezan por ahí.

De niño, te esto diciendo con 14, 15 o 16 años, yo bebía vino con Casera. Mis primeras relaciones con el mundo del vino fueron con el vino con Casera, porque a esa edad esos sabores, esos taninos, esa acidez, esa brusquedad, te pueden echar para atrás, pero cuando tú entras de una manera relajada y luego observas y disfrutas de esa copa de vino, es otra cosa.

Los jóvenes están condenados a entenderse con el vino.

Conclusión y despedida

¿Cómo te gustaría concluir esta conversación tan agradable, Toni?

Pues me gustaría subrayar que Roques Negres es básicamente, un proyecto ilusionante. En mi caso llena una gran parte de mi vida, de mi tiempo.

Hacemos lo que nos gusta, y lo hacemos porque nos gusta y nuestra intención es que guste, que guste a todo aquel que pase por nuestro entorno.

Y lo comprobamos con nuestras visitas.

A veces vienen grupos de amigos que nos dicen: vamos cuatro pero sólo a dos nos gusta el vino, los otros dos son de cerveza. Sin embargo, cuando le cuentas a ese no consumidor de vino lo que haces, cómo lo haces y por qué lo haces, seguramente no se pasará de la cerveza al vino pero tendrá una experiencia yo te diría que irrepetible, de esas que dejan huella

Cada vez más estamos en esa intención, en ese experimentar completo, en ese disfrutar al 100% de todo lo que me rodea.

En muchas de tus preguntas has buscado que te transmitamos nuestro sentimiento y nuestro sentimiento es ése, esto no es pura ciencia transmisible, esto es pura ciencia apasionada. 

© Mara Funes Rivas – Abril 2022

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