El Vino Pródigo nace como un micro-proyecto en el que el joven riojano de nombre Pedro Peciña Gil, ha volcado los sueños e ilusiones que atesoraba en un atillo  desde que siendo todavía un niño, perdiera a su madre, La Merce.

Procedente de familia de vitivinicultores riojanos, Pedro decide en su primera juventud viajar para vivir nuevas experiencias a nivel personal, y sacarse la espinita clavada de pasar una temporada fuera de su entorno. A su vuelta se involucra en dos proyectos de Rioja pero finalmente, en el año 2011 decide volver a sus orígenes:

Había llegado el momento de volver a mi pueblo y mi casa, hacer algo autentico, algo propio. Era la hora de prodigar los conocimientos adquiridos, con un sello propio, una marca propia: el hijo prodigo había vuelto.

Su visión de la viticultura y la elaboración combina los conocimientos y experiencias adquiridas durante su formación y trabajando para otras bodegas, con la firme decisión de alejarse de la enología tecnológica para dejar que sean la tierra y la fruta, acompañadas por la mano del hombre pero no modificadas, las que hablen en sus vinos.

Ahora mismo trabaja tres viñedos: Santa María de  25 años para la elaboración de Placeres SensorialesLa Viña de La Merce de 35 años para el crianza, y la viña vieja de El Bullon de entre 85-90 años (no se sabe exacto) para la elaboración de Prodigus Venit

Los Vinos de El Vino Pródigo catados por VinObjetivo

Las Historias de El Vino Pródigo contadas por VinObjetivo