Lo más nuevo de esta soberbia bodega de Rías Baixas es este 100% brancellao, un vino singular, honesto, con potencial de evolución y marcadamente gastronómico.
Capaz de acompañar con soltura un pulpo a la gallega o a la brasa, pescados grasos (salmón, atún, bonito, sardinas) y ahumados (salmón, trucha, palometa, anchoas), siendo el vino tinto perfecto para tomar con sushi si no se quiere tomar vino blanco.
