David, el dulce vino que se convirtió en niño ¿O quizás fue al revés?

En Holanda gusta el vino, en Holanda gusta el chocolate, pero con el chocolate no vale cualquier vino y ni el vino ni el chocolate saben igual entre el cielo y el mar.

Porque un poeta del vino* describió la Axarquía de Málaga como aquel lugar a mitad de camino entre el cielo y el mar*, el cielo al que casi se alcanza desde sus montañas a más de 2000 m sobre el nivel de ese mar Mediterráneo que nos refresca con su brisa salina mientras lo contemplamos desde la sierra.

Sayalonga1.jpg
By Cayetano – Flickr (https://www.flickr.com/photos/cayetano/2263965255/), CC BY-SA 2.0, Link

Y Clara Verheij y André Both encontraron el lugar perfecto para comer chocolate en el blanco pueblo de Sayalonga. Aquí les sorprendió la inspiración entre sus callejuelas estrechas de casas encaladas que reposan sobre las lomas de las montañas, recorriendo sus tortuosos recovecos y respirando el aire fresco de sierra entremezclado con los aromas del puro sotobosque mediterráneo.

Así que ya sólo les restaba hacer el vino.

Mas para ello primero tuvieron que encontrarla a ella, a la merlot, esa pequeña uva de pronta madurez que prometía un vino naturalmente dulce, sin añadidos. Les fue recomendada por un malagueño de Molina que sabe lo que vale y lo que no vale, con la sabiduría de quien sabe escuchar a la tierra en su interacción con la vida que acoge, y el clima que permite que esa vida se adapte a ese enclave mágico que es el pueblo de Sayalonga en la Axarquía malagueña.

Hace ya 9 años que el tinto naturalmente dulce de Clara y André vio la luz por primera vez, pequeña producción, acababa de nacer.

Lo celebraron con la pareja que formaban sus mejores amigos, lo probaron y sus melosos taninos los enamoraron; cuatro amigos enamorándose entre ellos a través del tinto dulce sin nombre, botella tras botella, no parecían cansarse de aquel vino naturalmente dulce sin nombre en una noche que no parecía tener fin y que no lo tuvo pues nueve meses más tarde venía al mundo David, el niño creado en la noche del tinto naturalmente dulce, en la noche de postre de chocolate, en la noche en la que la amistad, el amor y el vino llenaron de luz aquel rincón de la Axarquía malagueña.

Clara-y-André

Tras esos nueve meses, aquel delicioso vino tinto naturalmente dulce dejó de ser el vino sin nombre para ser llamado por derecho propio: David. Clara y André adquirieron un nombre para su vino y un ahijado para todas sus vidas.

Y como todos los inicios de algo hermoso, el camino es difícil y tortuoso, por eso David no se puede elaborar todos los años, porque se necesita una uva muy especial, no todas las uvas pueden engendrar un David.

En el 2014 no hubo uva a la altura del dulce David, tampoco en el 2015 o 2016, pero sí en el 2017. Clara y André viajaron a Ronda y encontraron, y viajaron más lejos, a Montilla y Moriles, y encontraron. David Naturalmente Dulce 2017 iba a convertirse en realidad y había que trabajar.

La uva se debe vendimiar madura ¡no sobre-madura! Porque el dulce David tiene la vibrante acidez de la niñez, la acidez de la inquietud y de la curiosidad, la chispa de la inteligencia puesta a prueba con el aprendizaje.

David-niñoY las pequeñas bayas de merlot se depositan con mimo en rejas flotantes y se las permite “asolearse” durante dos o tres días. Tras este descanso se separan las uvas de sus raspones e inmediatamente se trasladan a un depósito muy frío donde macera durante una única semana, pues quieren su explosión aromática pero no quieren unos taninos pronunciados que lo aparten de su tierna niñez.

Delicadamente se separa el zumo de las pieles y se traslada a un depósito donde debido al incremento de la temperatura hasta los 15-17º, que se mantiene inalterable gracias al acero inoxidable, las levaduras del mosto despiertan del letargo de la maceración, y con su necesidad de alimentarse de los azúcares naturales del zumo en el que viven, ordenan el inicio de la fermentación.

Cuando han consumido la mitad de su sustento, los azúcares naturales del mosto, se les conmina a parar de la manera que mejor entienden, trasladando el vino (trasegando) a un entorno gélido, a tres o cuatro grados por debajo de 0º C.

Una vez tranquilizado, el vino se da cuenta de que está cansado, que necesita la calma que proporciona la tranquilidad del roble francés, donde reposa durante cuatro meses como el niño que necesita el descanso nocturno tras un día repleto de aventuras y descubrimientos.

Después de ese sueño reparador nuestro Tinto Naturalmente Dulce David 2017 está listo para engatusarnos con sus diabluras ácidas y encandilarnos con su dulzura…

Y nos damos cuenta de que todo el esfuerzo invertido y las distancias recorridas en la búsqueda de la uva perfecta para su gestación, toda la laboriosidad en bodega, cuidando que cada paso de su delicada gestación sea dado en el momento justo, ni antes ni después, todo el tiempo vigilando su sueño para que cuando despierte sea el niño travieso y lleno de energía pero tan irresistiblemente tierno y dulce que nos impida dejar de beberlo hasta la última gota de su pequeña botella, toda esa vida entregada a ese vino sin pedir nada a cambio, ha merecido la pena, porque aquí esta el pequeño gran

Tinto Naturalmente Dulce David 2017

  • Bodega: Bentomiz
  • Origen: Málaga
  • Variedad: 100% Merlot
  • Volumen: 12,5%
  • Valoración global: Notable alto

Descripción

David-vino

Visualmente tiene un color rojo picota rubí, con ribete violáceo y densa lágrima. Muy limpio y brillante.

Hay una gran finura y complejidad en nariz que se abre con un toque vegetal de aceituna negra madura. La fruta la encontramos en su uva pasa y su intenso arrope, en sus frutillos silvestres como las grosellas y los arándanos en compota, concentración y frescura en armonía aromática.

En combinación con el oxígeno y el movimiento, asoman pinceladas de regaliz negro y hierbas aromáticas, las notas dulces pasan a sápidas y encontramos especias sabrosas, notas sanguinas y café torrefactado, para una vez más y en un nuevo giro aromático, volver a la dulzura de las guindas en licor.

Buen equilibrio entre la acidez y el dulzor en la entrada en boca y su recorrido.

El alcohol está muy bien integrado y casi ni se percibe. Es goloso pero sin empalagar y con el añadido de pinceladas sápidas; muy fresco, con una excelente acidez y persistencia.

Se va haciendo sabroso y se ensancha, muestra raza, buena estructura y alta complejidad gustativa. Su notable carga frutal y sus taninos melosos ofrecen un tacto sedoso y aterciopelado y una dulzura bien entendida.

La sensación global en boca es muy agradable, sencillamente delicioso y adictivo.

En conjunto es un excelente vino tinto naturalmente dulce, que extrae lo bueno de la uva madura pero que disfruta de una buena acidez que limpia la boca.

A destacar su excelente equilibrio en un tipo de vino que con facilidad puede tender a los extremos, incluyendo el de la oxidación que aquí es inexistente. Muy agradable y fácil de beber, engañosamente sencillo.

Tremendamente gastronómico, el vino tinto naturalmente dulce David es perfecto para acompañar todo tipo de quesos, desde los más jóvenes y cremosos hasta los complejos, duros y especiados. Su acidez sacaría lo mejor de patés y foies y su complejidad aromática sublimaría la del chocolate negro.

No obstante sus buenas hechuras y equilibrio tanto aromático como gustativo lo hacen recomendable para todo tipo de juegos de maridaje, pudiendo sacar matices diferentes y curiosos a platos y guisos de caza mayor, arroces melosos y pasta variada con salsas de hongos.

Asimismo es un vino especialmente recomendable para tomar en soledad, sin acompañamiento sólido. Es un vino perfecto para alargar la sobremesa hasta que la noche nos arrope con su capa o si es después de una cena, sustituye sin ambajes el licor o el destilado, siendo ideal para conversaciones de sillón en invierno y de terraza bajo las estrellas en verano.

*La cita se refiere al libro ¿Te cuento un vino? Y el poeta es su autor Enrique López.

Foto de Sayalonga: CayetanoBy Cayetano – Flickr (https://www.flickr.com/photos/cayetano/2263965255/), CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3956496

©Mara Funes Rivas – Junio 2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.