Bodegas Tempore: jugando con el tiempo y el vino, mirando al futuro con optimismo

➡️ Los suelos de arcilla en unas zonas y pedregosos en otras, han sido preparados durante siglos por la climatología para retener la poca lluvia que reciben

➡️ Nosotros, en el año 2000, ya heredamos unas viñas ecológicas con las que empezamos a trabajar. La viticultura ecológica es para nosotros la única forma de entender el cultivo

➡️ Aquí nada es estándar, nada es sistemático, se trabaja a medida con cada parcela, en cada vendimia, buscando optimizar lo que el campo nos trae en cada cosecha

➡️ Somos positivos por naturaleza, reinventarnos y adaptarnos al entorno va en nuestro ADN, por lo que estamos convencidos que saldremos de esta situación más fuertes y con mejores  ideas para seguir caminando hacia delante

Por qué estaban destinados a fundar Tempore

Tempore como bodega elaboradora, nace en el año 2002 como la materialización de una idea, un concepto que compartían los hermanos Paula y Víctor Yago Aznar:

El proyecto de la bodega lo iniciamos mi hermano y yo, teníamos inquietudes de hacer algo juntos (Paula Yago Aznar)

Pero en la casa de los Yago Aznar el vínculo con el vino venía de lejos… Su bisabuelo ya cultivaba la vid en Lécera pero es su abuelo quien le otorga auténtico protagonismo a la elaboración:

Nuestro abuelo -que fue uno de los fundadores de la cooperativa del pueblo- tuvo su propia bodega en Lécera

No obstante su inquietud no se queda allí, además de hacer su vino, era el comprador oficial de vino de todas las bodegas puesto que en Lécera muchas familias tenía bodega y elaboraban vino:

Eran bodegas de los años 40, claro, y se dedicaba a ir a venderlo a mayoristas en la zona de Batea.

Por circunstancias de la vida, el padre de Paula y Víctor se apartó de la elaboración de vino pero no del cultivo de la vid, que seguía siendo su pasión. La uva la vendía a la cooperativa que co-fundadara su padre:

Nuestros padres formaron y forman parte de la sociedad. Aunque ambos están jubilados y ahora no forman parte activa del proyecto, han sido y son, el pilar fundamental de este proyecto.

Paula y Víctor, dos trayectorias diferentes destinadas a encontrarse

La de Víctor siempre vinculada a la tierra pero con una visión del siglo XXI

Víctor trabajó la viña desde niño junto a su padre y su abuelo. Este poderoso vínculo lo lleva a estudiar Ingeniería Agrónoma en la universidad con el corazón siempre puesto en volver a Lécera:

Tenía claro que su futuro profesional estaba ligado al campo y desde el minuto uno, comenzó a desarrollar nuevas ideas que transformaron la explotación agraria familiar de cereal de secano y vid, en una explotación moderna.

Hoy en día está al frente del viñedo.

La de Paula transitó por la empresa privada pero no puede ignorar el impulso de volver

Paula se profesionaliza en el sector de la banca y posteriormente del márketing, siendo responsable de cuentas internacionales en una editorial. Hasta que le resulta imposible acallar el gusanillo de crear un proyecto con su hermano en su tierra:

Tenía 27 años cuando inician el proyecto de la bodega, cuando comienzan a diseñar lo que querían que fuese:

Queríamos hacer “algo más, algo nuestro”. Juntos desarrollamos este proyecto

Se encarga de la gestión de la bodega, coordinando los distintos departamentos, con la ilusión de que todo el equipo trabaje con la misma pasión… ¡la pasión por el vino!

Paula Yago Aznar

Lécera: La tierra

Por lo que habéis leído hasta ahora habréis comprobado la influencia inmensa que la tierra de Lécera ejerció -y ejerce- sobre los hermanos Yago Aznar, así que pensamos que es el momento oportuno de hablaros de ella.

Lassira: asentamiento romano donde ya se cultivaba la vid

Lécera es un cruce de caminos y culturas. En la frontera de las provincias de Zaragoza y Teruel, dibuja una extensa llanura a 550 metros sobre el nivel del mar.

Aquí el clima es árido y seco, con poca lluvia y mucho viento, características que confieren un carácter particular al suelo y al viñedo. Los suelos de arcilla en unas zonas y pedregosos en otras, han sido preparados durante siglos por la climatología para retener la poca lluvia que reciben.

Lécera está vinculada al viñedo desde la época de los romanos, quienes la llamaron Lassira, fundando un importante asentamiento, del que se conservan vestigios de ánforas de vino y de cultivo de viña.

En este pueblo agrícola, los cultivos de cereal de secano y de vid, han sido durante siglos, el sustento de sus familias. En el año 1950 se fundó la cooperativa de vino -que hoy día sigue funcionado- para dar salida a los excedentes de vino que ya se producían entonces en las numerosas bodegas familiares de la localidad, fundación de la que formó parte el abuelo de Paula y Víctor.


Las viñas de Tempore

Tempore cultiva exclusivamente variedades nacionales: Garnacha, Tempranillo, Macabeo y Garnacha Blanca, ocupando una superficie de 70 hectáreas 

Las plantaciones tradicionales de garnacha, algunas de más de 70 años de vida, conviven con cultivos en espaldera, trabajadas con los sistemas más innovadores de poda y recolección, siempre respetando los ciclos de la planta y sus ritmos de crecimiento.

El tempranillo lo plantó nuestro padre hacia el año 1996, antes no era habitual en esta zona, hoy está más extendido.  La garnacha blanca la recuperamos hace unos 8 años de unas viñas viejas, y hemos plantado también esta variedad en los últimos años.

Es una bodega que elabora vinos ecológicos desde el primer día porque el padre de Paula y Víctor fue pionero en la transición a cultivo ecológico a mediados de los años 90 del siglo pasado:

Nosotros, en el año 2000, ya heredamos unas viñas ecológicas con las que empezamos a trabajar así que nuestra bodega y nuestros vinos ya nacieron como ecológicos. La viticultura ecológica es para nosotros la única forma de entender el cultivo.

La vendimia suele tener lugar durante la segunda quincena de septiembre aunque con la reciente incorporación de la garnacha blanca probablemente tengan que adelantarla a primeros de este mes con esta variedad, aunque como la cultivan en una zona específica a 850 metros de altitud, tampoco es muy temprana.

Controlan semanalmente las viñas desde principio de agosto, acortando su frecuencia hasta hacerlos diarios en septiembre:

Buscamos recolectar en el momento óptimo cada parcela.

Víctor Yago Aznar

Del 2001 al 2020 – La primera piedra y el día a día

La bodega se construyó entre 2001 y 2002, siendo la primera cosecha elaborada allí la del 2002.

Preguntados sobre los procesos en bodega nos dicen que la palabra que lo resume todo es especialización:

Aquí nada es estándar, nada es sistemático, se trabaja a medida con cada parcela, en cada vendimia, buscando optimizar lo que el campo nos trae en cada cosecha.

No tienen una varita mágica pero se ayudan de una tecnología adaptada a sus necesidades como los depósitos pequeños, que les permiten realizar micro-vinificaciones en muchos casos.

Pero el éxito se consigue en el campo:

La mínima intervención es nuestra filosofía, y es lo que se aplica en bodega. Levaduras autóctonas, seleccionadas de nuestros viñedos, controles de maduración, vendimia cuidada… y dejar hacer en bodega.


Ya es hora de tomarnos unos vinos con Paula y Víctor y que nos cuenten sobre sus retoños

Elaboráis 3 gamas de vinos: Terrae Ecológico, Generación Tempore y SO2 Free. Contadme por favor cuál fue la primera y cómo fueron surgiendo las demás:

TERRAE fue nuestra primera gama, y es el emblema de la bodega, la que da sentido al suelo, al territorio, la que transmite el clima extremo y el cultivo ecológico.

De esta gama, como un paso adelante, nació TERRAE SO2 FREE, vinos sin sulfitos añadidos. Son el resultado de innovar, y de escuchar al mercado y a nuestros clientes, para así anticiparnos a las tendencias que se van desarrollando en los mercados de consumo ecológico más maduros.

GENERACION nace en 2015 con el objetivo de llegar a ese nuevo consumidor de vino que busca emociones, experiencias únicas, que lo trasladen a otros lugares y a otras sensaciones, para los que quieren sólo disfrutar de una copa de vino, sin complicaciones.

Pensamos que contar la historia de nuestra familia a través del vino y nunca hablar de vino, era la forma de llegar a ellos ¡Y lo hemos conseguido!!!

Además contáis con Ediciones Especiales. Describidme estos vinos y el motivo de su creación

Siempre hay una añada especial, una barrica especial, algo que nos enamora locamente… Entonces es cuando hacemos una edición especial ¡algo que sea irrepetible!

Habéis creado unas marcas específicas para la exportación ¿Por qué? ¿Cuál es la importancia de la exportación para Bodegas Tempore?

El 90% de nuestras ventas se realizan en mercados internacionales.

Estamos presentes en 29 países, y cada uno tiene sus particularidades. Estas marcas nacen como resultado de adaptarnos a los gustos de los consumidores en diferentes países, siempre mostrando la esenzia de nuestros vinos y de nuestro territorio.

Las puertas de Tempore siempre están abiertas

El enoturismo es clave en vuestro proyecto ¿o me equivoco?

Que las personas interesadas en el vino vengan a visitarnos y a conocernos, nos da la oportunidad de acercarles a nuestro proyecto, nuestro territorio y nuestros vinos, y ése es un tesoro que cuidamos y en el que ponemos todo nuestro cariño.

El enoturismo es un valor en alza que cuidamos con mimo, es la mejor forma de conseguir embajadores de nuestros vinos.

Además ofrecemos el valor añadido de ser una bodega familiar, somos nosotros mismos los que recibimos a los clientes y a las visitas, no hay intermediarios, y no es una visita comercial, es una experiencia sensorial y emocional.

Hacer que nuestros clientes se conviertan en nuestros amigos es el mayor logro que conseguimos

¿Cómo veis el futuro en estos tiempos de incertidumbre?

Somos positivos por naturaleza, reinventarnos y adaptarnos al entorno va en nuestro ADN, por lo que estamos convencidos que saldremos de esta situación más fuertes y con mejores  ideas para seguir caminando hacia delante.

Nos movemos en un entorno internacional, puesto que el 90% de nuestras ventas son a mercados exteriores, y eso ha hecho que en esta pandemia no hayamos parado en ningún momento

Por supuesto lo que sí ha habido es la normal ralentización del trabajo debido al confinamiento, pero ya estamos volviendo a la normalidad.


Los vinos de Bodegas Tempore bajo la 🔎 de VinObjetivo


© Mara Funes Rivas – Junio 2020

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .