Cuando se recupera una variedad autóctona no hay registros de su potencial de evolución así que teníamos mucho interés en verificar su potencial de guarda y nos complace enormemente afirmar que lo tiene, pues estos casi dos años que han transcurrido desde que lo catamos la primera vez, le han aportado capas de madurez y profundidad, haciéndolo más reposado pero sin perder ligereza ni chispa.
