Malandrín Wines: calidad y honestidad sin filtros

➡️ El vino tiene que ser bueno, y luego cuentas lo que quieras sobre él, lo demás son historias que hay que inventarse para parecer distinto al vecino. Nunca hemos tenido prisa en crecer, y sí, en hacer vinos interesantes, creo que lo vamos consiguiendo

➡️ La edad de la viña no es un factor de calidad por sí solo. Una viña no excesivamente joven puede dar uvas y vinos de igual o superior calidad a una vieja

➡️ Realizamos un trabajo artesanal, meticuloso y tranquilo, al buen vino no le gustan las prisas. Los trabajadores más importantes de la bodega son las levaduras, sin duda.

➡️ No soy un talibán de los vinos sin sulfuroso añadido, añado lo mínimo imprescindible. Lo primero es que el vino sea bueno, y luego viene la música: ecológico, sin sulfuroso añadido, vegano … El consumidor de vino español está aprendiendo muy rápido y no va a ser tan fácil contarle una milonga

Roberto Martínez Ramos y su pareja Belén crean Malandrín Wines por la necesidad de de crear un proyecto propio para poder elaborar y ofrecer vinos diferentes, pero de calidad.

Nos cuenta el porqué de su nombre tan divertido y singular:

De niños cogíamos fruta de los huertos del pueblo, muchas verdes aún sin madurar. Un día nos pilló el paisano y mientras corría detrás de nosotros no dejaba de gritar: ¡Malandrines! ¡Cómo os pille!!!!!! ¡Se me quedó grabado a fuego lo de malandrines!

Roberto es nacido y vive en Valladolid, aunque de origen leonés:

Los veranos de mi infancia los he pasado en el pueblo de mis padres, en la Ribera del Órbigo.

Y es allí precisamente donde se produce su primer contacto con el vino y el viñedo porque sus abuelos tenían viñas con cuyo fruto elaboraban vino para consumo casero, costumbre que su padre mantuvo y de la que fue testigo de niño.

Su trayectoria

Ingeniero Técnico Agrícola y de Montes, compaginó sus estudios de doctorado con la Licenciatura en Enología:

El mundo tierra-planta-vino me apasiona.

Inició su andadura profesional trabajando en diferentes lugares de España en proyectos tanto grandes como pequeños: La Mancha, Toro, Arribes del Duero, Tierra del Vino de Zamora, Tierra de León, Sierra de  Salamanca y Cigales. Pero su paso por bodegas en California y Austria fue determinante sobre todo a la hora de ampliar su visión en la elaboración de vinos blancos.

Cómo nace Malandrín Wines

La Tierra del Vino

Ya sabemos porqué se inicia el proyecto, ahora descubriremos cómo. Roberto nos lo cuenta:

Uno de mis primeros trabajos en solitario como asesor enológico, me llevó a descubrir una zona con unas características inmejorables para el cultivo de la viña, y un viñedo antiguo increíble, pero infravalorado, en la Tierra del Vino.

La Tierra del Vino es una comarca situada en el sur de la provincia de Zamora que recibe este nombre tan rotundamente expresivo por la tradición histórica de la viticultura en la zona, de la que se tiene constancia desde al menos la época de la invasión romana.

En esta región las viñas son viejas, mayoritariamente en vaso, plantadas sobre suelos pobres de tipo aluvial. La orografía es ondulada con zonas muy diferenciadas -en cuanto a calidad y producción- para el cultivo de la vid, lo cual hace que la elección de los viñedos sea clave.

Aquí, en el término municipal de Villamor de los Escuderos, encontró viñas muy antiguas, a veces centenarias y muy bien cuidadas, que afortunadamente habían recibido poco tratamiento químico. Plantadas en altura, entre 900 – 950 msm, dan vinos muy frescos:

¡Dan un fruto increíble! Unas uvas felices que permiten elaborar vinos felices

Desgraciadamente lo que no había en la zona era tradición elaboradora y la mayoría de las uvas se vendían a granel con destino al mercado gallego

Cepas de verdejo centenarias plantadas en pie franco

Creciendo en viñedo y variedades

Fermoselle en Arribes del Duero y Santiuste de San Juan Bautista en Rueda

La extensión total de viñedo con el que elaboran en la actualidad son unas 4 ha, parte en propiedad y otra parte que compran a viticultores de confianza con los que llevan trabajando durante años:

Empezamos con una producción más pequeña y al ir creciendo hemos ampliado la superficie de viñedo que utilizamos.

Su inquietud les ha llevado a localizar viñedos singulares en otras zonas como Arribes del Duero, donde encontraron una viña antigua de cepas en vaso. Asentada sobre un suelo pobre, mayoritariamente cuarcítico, con ella este año van a elaborar por primera vez un vino con uva Juan García y Tempranillo, pero también han llegado a la zona de Rueda:

En Santiuste de San Juan Bautista tenemos una viña de verdejo de 120 años plantada a pié franco (de las pocas en la zona que realmente lo están) y con la que en un futuro queremos elaborar e incorporar al proyecto.

Las variedades

Las cuatro variedades de uva con las que elaboran sus vinos, Verdejo, Godello, Tempranillo y Juan García, son igualmente importante para ellos:

Todas ellas dan vinos espectaculares y diferentes. El Verdejo es amabilidad, el Godello más frescura, Tempranillo es potencia y Juan García redondez.

Y aunque pareciera lo contrario, le da una importancia relativa a la edad de las cepas:

Si una viña ha llegado a vieja es porque no se ha arrancado antes y por tanto es buena, pero su edad no es un factor de calidad por sí solo, está relacionado con el suelo, el manejo… Una viña no excesivamente joven puede dar uvas y vinos de igual o superior calidad a una vieja

Ya es hora de hablar de los vinos ¿no?

Sus primeros vinos fueron Malandrín tinto 2010 y Malandrín Verdejo 2012. Posteriormente vendrían el Malandrín Superior en 2014, Bobó Godello y Bobó Vendimia Tardía en el 2015, y en 2016, Bobó Verdejo. Son elaboraciones diferentes que buscan sacar lo original y diferente de cada variedad y cada viñedo:

La idea siempre ha sido que las viñas y por tanto los vinos, reflejen el terreno en el que están.

Todas las uvas con las que elaboran en la Tierra del Vino están certificadas en ecológico, ya que entienden que es sencillo trabajar de esta manera con el clima y las viñas que tienen. Me pareció especialmente curiosa la elaboración de un vino de vendimia tardía:

Todos los años experimentamos con elaboraciones nuevas, a veces salen bien y otras no. En este caso tenía una idea muy clara del vino que quería conseguir y aunque no salió como yo esperaba, es un vino muy original y totalmente diferente a todos los demás vinos que elaboro y a todo lo que he probado. Es un vino que no deja indiferente, con amantes y detractores.

Por su concepto de elaboración y su filosofía de mínima intervención en todos los procesos, Roberto considera que los vinos Malandrín son vinos naturales pero no coincide con el concepto actual de vino natural como simplemente vino sin sulfuroso añadido:

No soy un talibán de los vinos sin sulfuroso añadido, añado lo mínimo imprescindible. El vino tiene que ser bueno, y luego viene la música: ecológico, sin sulfuroso añadido, vegano …

Pero si la viña es clave, el lugar de elaboración es igualmente esencial:

La bodega

Recientemente se han decidido a iniciar un nuevo proyecto de bodega, rehabilitando una antigua nave de origen familiar en Olivares del Duero, dentro de la D.O. Ribera del Duero:

Un emplazamiento más amplio y cómodo donde poder desarrollar nuestro proyecto, donde llevar a cabo un trabajo artesanal, meticuloso y tranquilo, aunque algo más duro en vendimia. Pero procuramos no estresarnos, al buen vino no le gustan las prisas.

Creen que el vino se ha de dejar evolucionar solo:

La naturaleza lleva muchos años de evolución y por tanto es sabia y nos ha dado todo, un buen fruto, unas levaduras, unas bacterias…

Únicamente ayudamos a que todo el engranaje funcione perfectamente, como un director de orquesta con su batuta. Los trabajadores más importantes de la bodega  son las levaduras, sin duda.

No obstante no desdeñan el uso de la tecnología cuando es necesario:

El vino en la naturaleza no existe de forma natural, es consecuencia de la intervención humana. La tecnología es una ayuda imprescindible para hacer buenos vinos, aunque no se puede pretender hacer vinos sólo con tecnología.

Roberto piensa que el problema con la tecnología ha venido dado porque durante una época reciente se abusó de ella y de los productos químicos en el vino, lo que a su vez ha tenido como consecuencia esta moda antagónica de los vinos sin sulfitos.

El equilibrio, es como siempre, clave:

Vinos naturales son todos, lo que ocurre es que hay algunos demasiado retocados y otros excesivamente poco cuidados, que al final llevan al mismo punto, vinos poco apetecibles, inestables, con defectos graves

Con calma, sin prisa, dirigen su vista al futuro

Sus planes a futuro pasan por consolidar los vinos que elaboran en la actualidad y en alguno en el que consideran que todavía hay capacidad, aumentar un poco su producción:

La idea es seguir haciendo pequeñas producciones de vino de calidad, este año se incorporará un vino tinto con uvas de los Arribes:

Nunca hemos tenido prisa en crecer, y sí, en hacer vinos interesantes. Creo que lo vamos consiguiendo.

Damos fe de que son vinos que no dejan indiferente a quien los prueba. Sorprenden y con el paso del tiempo aún sorprenden más:

Son vinos que tienen un potencial de envejecimiento tremendo, y envejecidos son espectaculares, especialmente los blancos, eso sí, hay  que tener paciencia para guardarlos.

Nos interesa especialmente la opinión a futuro de Roberto sobre el sector del vino:

Hay dos polos opuestos, grandes factorías vinícolas que elaboran cantidades monstruosas de vino -y que seguirán haciéndolo en el futuro- que ahora se intentan sumar a esa otra tendencia de vinos de pequeñas producciones, mucho más cuidadas y con una historia que contar.

Por el lado industrial, con los controles y la evolución del mercado ya se han reducido bastante las dosis de productos químicos empleados. En los vinos sin sulfitos se aplicará la legislación y muchos de ellos no podrán ni siquiera llamarse vinos. Veremos si aparece nueva legislación que los ampare.

Roberto, es así, sin filtrar

La sinceridad, la honestidad, el no engañar, es un mantra que repite, aceptando en cualquier caso, que haya consumidores a quienes no le interesen sus vinos.

Le preguntamos sobre las diferenciaciones actuales en las que se coloca el vino: vino natural, vino de parcela, paraje, pueblo, atlántico, mediterráneo, vino de autor… ¿Se está liando demasiado al consumidor?

El vino tiene que ser bueno, y luego cuentas lo que quieras sobre él, lo demás son cuentos que hay que inventarse para parecer distinto al vecino. A corto plazo puede ser que tenga recorrido, pero a más largo plazo se caerán la mayoría de esas menciones, el consumidor de vino español está aprendiendo muy rápido y no va a ser tan fácil contarle una milonga.

Pues aquí os hemos dejado a Roberto en estado puro, hablando con el corazón en la mano, expresando su opinión sin filtros aunque esto le ocasione levantar ampollas.

Esta integridad, esta honradez, cae como maná para el consumidor hambriento de buen vino, elaborado con honestidad pero harto de que le tomen el pelo.

Y para paliar parcialmente esa hambre de buen vino, te dejamos las valoraciones de dos de sus vinos, uno en formato cata a ciegas y el otro en video:

Malandrín Superior 2016


Bobó Godello 2018


© Mara Funes Rivas – Febrero 2020

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