
- Bodega: Compañía Bodeguera Valenciso
- Origen: Rioja Alta – D.O.Ca. Rioja
- Variedad/es: 100% Tempranillo Blanco procedente de un viñedo ubicado en el pago Achalde, en Ollauri, en el corazón de la Rioja Alta.
- Elaboración: Vendimia manual. Fermenta en barricas de roble francés de grano fino
- Crianza: Permanece en la misma barrica de fermentación durante 7 meses
- Graduación: 14,5%
- Fecha de cata: Cata a ciegas llevada a cabo el 14 de septiembre de 2026
Información de interés: el vino se elabora partiendo de las cepas de una de las primeras viñas plantadas en la Rioja de esta variedad, a una altitud de 550 metros, con suelo arcillo-calcáreo. Esta uva nació gracias un afortunado capricho de la naturaleza pues es una mutación espontánea del tempranillo tinto que apareció en 1988. Comparte con su hermana tinta la precocidad en la maduración y la marcada sensibilidad a las enfermedades de la vid.
Apreciación: Desde la primera añada que conocimos nos pareció que el diseño de la etiqueta era muy acertado, con fuertes contrastes de colores pero dentro de un conjunto armónico y elegante, llama la atención sin estridencias.
El vino tiene un pálido color amarillo lima-limón, muy limpio y con destellos dorados.
La nariz es sorprendente desde el primer momento pues combina las flores blancas con la fruta blanca (manzana verde), la amarilla fresca (nísperos) y aquí viene lo inesperado: notas de fruta roja también (sutiles cerezas y frambuesas, apenas unas pinceladas). Se expande hacia los cítricos con los amargos de la lima, la naranja verde, la naranja sanguina y el pomelo. Y seguidamente asoman notas herbáceas de orégano, romero y salvia que aportan una agradable frescura.
Las almendras verdes, las nueces y los recuerdos a panadería y bollería dejan una estela untuosa que contrasta con la mineralidad de cantos rodados e hidrocarburos. Chispas de semillas de anís y de sésamo se alternan con tostados y vainillas, dibujando un perfil aromático fragante y perfumado.
La boca se apoya en los ricos amargos botánicos que ya avanzaba la nariz, con sabor a fruta blanca y de hueso (manzanas, nísperos y albaricoques) y de nuevo la sorpresa de los frutillos rojos. Capas de sabores se alternan armoniosamente: escamas de sal sobre frutos secos, tabaco ligero sobre café. El tacto tiene la untuosidad de la manteca que se ve equilibrada por un final anisado y floral con retronasal de vainilla.
Es una boca untuosa, redonda y carnosa, con materia, que no resulta en absoluto pesada y sí muy fresca, gracias a su buena acidez y largura.
Valoración global y recomendación de consumo
El Valenciso Tempranillo Blanco 2025 es un vino muy personal, con raza y carácter. Sus amargos botánicos lo hacen muy gastronómico y te invitan a comer.
Atentos a su polivalencia en la mesa pues es es capaz de acompañar y realzar elaboraciones que se suelen maridar tanto con tintos como con blancos: pescados al horno, cremas, sopas, arroces de todo tipo, carnes blancas y rojas también -siempre y cuando no estén muy maduradas- estofados, legumbres, pasta …
Y si eres aficionado a la comida asiática y panamericana desde México hasta la Patagonia, juega, prueba, arriésgate y … disfruta
© Mara Funes Rivas – Septiembre 2026
